Venta por gravamen

El proceso por el que un corralón vende un vehículo no reclamado para recuperar cargos impagos, en un plazo que fija la ley estatal.

En la práctica

Una venta por gravamen es el final de un proceso, no un evento súbito. El remolque y el almacenaje impagos dan al operador un derecho sobre el vehículo; tras un plazo fijado por ley estatal, y previo aviso al propietario registrado y a cualquier acreedor inscrito, el vehículo puede venderse para cubrir ese derecho.

Dos cosas sorprenden a los dueños. Primero, el producto se aplica a los cargos antes de que algo llegue a usted, así que un almacenaje largo puede consumir todo el valor de un carro en buen estado. Segundo, un faltante no necesariamente termina ahí: en muchos estados se puede seguir cobrando al propietario registrado. Un aviso defectuoso es el motivo más común para impugnar una venta, y por eso la dirección de su registro importa mucho más de lo que parece: el aviso legal va a la dirección inscrita, y uno que usted nunca recibió puede ser legalmente suficiente.

Términos relacionados